jueves, 22 de diciembre de 2016

EL PINCHE PERRO

Me gusta descubrir palabras que me identifican en ideas que explican mas de lo que entiendo, me gusta suponer, imaginar, deducir y revelar un poco mas de lo que unos ojitos amables no dicen en la convivencia del día a día.  Me gusta reconocer un poco de mí reflejado en otras realidades que cuentan historias. 

Me quedo con un poquito de ti, porque te quiero y porque me encanta disfrutarte con todos tus encantos y en cada una de tus facetas...



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CUANDO NO ES COMO DEBERÍA SER...
Hay cosas que no se pueden negar ni olvidar... que asquito.


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DETRÁS DE ESOS OJOS COLOR AVELLANA
Quisiera voltear el colchón y encontrar mi kit suicida, pero ya se lo comió el perro.



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EL ÁNGEL DE LUCIFER
Me gustaba mucho encerrarme en el baño con la luz apagada, cantando debajo de la regadera esperando a que el ángel de la coladera me diera una respuesta



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ESPACIO EXTERIOR
El patio de mi anterior casa me daba mucho miedo, Admiraba a mi perro por su valentía (que en paz descanse). Yo no podría haber soportado una noche en el espacio exterior que tomaba lugar en el patio trasero de mi habitación. Ni cerrando la cortina podía dejar de ver esa silueta kilométrica extendiendo su mano; el demonio del Guayabo-fresa.



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ASUSTADO
Después de unos años, nos cambiamos de casa. La emoción invadía mi cuerpo aunque extrañaría pasar rato hablándole a la coladera, pero sabía que aquí sería diferente, no más demon... ¿Qué dices, Chuleta? ¿Hay un ahorcado en las escaleras que no te deja subir?
...
Hasta la fecha sigue sin subir las escaleras.



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NYMPHETAMINE
Al ahorcado le gustaba fumar por las noches, ya era tan rutinario que ya ni percibía el aroma a humo. Mientras, yo pasaba horas frente al computador pendejeando con "Hijos de Satanás" por medio de Metroflog; Bryan era especial, se interesaba en mis escritos, aunque cada que se abría la ventanilla pareciera que volviéramos a conocernos, él nunca recordaba quien era... Pero él siempre me observaba cada que salía de mi casa, detrás de ese árbol que pasó a chingar a su madre la última tormenta de mediados del año. ¿Qué hubiese pasado si Chuleta y Tacho hubiesen dejado entrar al Sataniquillo esa noche? Quizá el ahorcado haya tenido con quien fumar uno de sus tabacos...



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SUEÑO ETERNO
Recuerdo el sonido de las cadenas, arrastrándose al rededor de mi cama. Era tan molesto, hacía mucho caor, demasiado, pero no me atrevía a salir de ahí. Nunca debí haber apagado la televisión...

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