jueves, 19 de septiembre de 2013

SOY CREATIVO POR QUE:


Creo que desde pequeños tenemos ese: no se qué, que se yo… que de alguna forma nos define desde siempre hacia donde nos corresponde llegar. El día que se manifestó en mí, ni siquiera lo recuerdo porque yo era una plebe de 3 añitos pero es un relato famoso en mi familia. Al parecer mis papás decidieron llevarme a una exposición de Picasso llamada “Los picassos de Picasso”. Mi papa era ingeniero civil así que los planos en casa eran muy comunes. Semanas después de haber ido a la exposición mi papa descubrió que todos sus planos originales estaban garabateados por mí,  casi se muere, y cuando le preguntó a la chiquilla que significaban esos rayones ella atino a decirle: -Son los pilys de Pily.

Siempre dibujé, antes que anotaciones en los cuadernos de la escuela, siempre hubo princesas, historias y monos dibujados en las hojas. Y no solo eso, la niña siempre fue inquieta, curiosa y era un imán para los problemas. Cuando no se había subido a algún lugar donde no debía entrar, ya había roto algo que no debía tocar, o manchado algo con algo que no se podía quitar. Pobre mi madre que se arrancaba los pelos muy seguido por mi culpa…

Creo que a mis papás en general les costó trabajo entender que yo no era una niña común, que mis intereses estaban en los colores y las formas. Yo siempre quise tomar clases de pintura de niña, y lejos de eso me metieron a clases de ballet primero, (¿saben cómo me sentía con leotardo y mallas tratando de lucir ligera cual pluma frente al espejo?... no entiendo como mi madre se ofendía de que yo fuera a la clase a no hacer nada y que no se diera cuenta que eso no era lo mío, entre otras cosas) pero bueno, al tiempo tuvo algo de consideración y cambie el ballet por el baile regional, después estuve en una estudiantina de la escuela tocando la mandolina… pero mi sueño, mi sueño, así lo que se dice mi sueño… siempre fue tener un pincel en la mano.

Fue hasta la prepa cuando por fin tuve mi primer contacto con una técnica de “deveras” que no fueran los lápices de colores, aprendí a usar el pastel seco y lo disfrute como lo más maravilloso que existiera sobre la tierra y a partir de ahí, emperecé a experimentar con otras técnicas y materiales. Ya en la carrera, tuve un enfoque más general de toda la gama de opciones que hay para poder expresarte con imágenes y formas. Curiosamente, fue mi generación a la que le tocó experimentar el cambio del diseño hecho a mano por el diseño en computadora. La verdad la computadora no es mi mejor amiga, y eso ha sido siempre un inconveniente en mi carrera como diseñadora, aunque bueno, cualquier herramienta es buena para darle forma a algo… pero jamás podrá compararse con llenarte la cara de pintura. Es hasta ahora que tengo la oportunidad de dedicarle mi vida a lo que siempre amé, al parecer la vida me está haciendo justicia y todos mis proyectos se enfocan al arte, me siento feliz, plena y realizada como una creativa en su medio ideal… solo cosas buenas pueden venir por delante, al fin de cuentas, en el arte las posibilidades son infinitas.