
-Ya te paso?
-Qué?
-Eso…
-Eso que…
-Eso que les pasa a todas las mujeres…
-Qué?..
-Olvídalo, todavía eres una niña…
…Y cuando por fin pasa, zaz!!!... tu vida cambia radicalmente cada 28 del mes… literal!!!, aparte de la anemia sufres cólicos, mal carácter y depre… y para acabarla todo junto y al mismo tiempo. Tu sensibilidad es tal que cualquier frase cursi y barata causa en ti estragos; así que te avientas tres días metida en tu bata mata pasión color rosa con líneas pistache hasta por debajo de la rodilla, calcetines arremangados en los tobillos y pantuflas de peluche, te incrustas al sofá frente a la televisión viendo películas como: EL DIARIO DE BRIDGET JONES, LA BODA DE MI MEJOR AMIGO o AMOR A PRIMERA VISTA para llorar como si hubieras perdido a un familiar. Por supuesto para el tercer día ya te sabes los diálogos completos pero sigues llorando. Tu cabello no lo toca un cepillo ni por error así que atinas a detenerlo con unas pinzas para no obstaculizar la visión y tu alimentación se basa en litros de nieve de chocolate por lo que para el segundo día tu cara esta más llena de granos que una olla de arroz. Huy, y si de casualidad se llega a atravesar un espejo…tragedia griega!!! Y de nuevo al sofá, las pelis, el chocolate… y mucho mas lagrimas…
Eso en el mejor de los casos. Que tal cuando se atraviesa la entrega final o el reporte anual del trabajo justo en esos días… es la muerte!!! Normalmente estas tan metida en tus prioridades que olvidas justo ese pequeño detalle hasta que una catástrofe te hace recordar que estas cosas no tienen plazo. Claro, de ley alguien más se entera antes que tú… por lo que el suéter se vuelve tu mejor aleado hasta llegar a casa y aplicar lo del sofá. Por alguna extraña razón psicológica, cuando no estás en casa los cólicos se incrementan un 200% pero como tienes el pendiente de entregar, te tragas el dolor con todo y que te estás doblando para terminar por lo que el mal carácter también se incrementa y te vuelves una ogra con bomba de tiempo que explotará a la menor provocación. Normalmente y para joda, justo en ese momento se va la luz y no grabaste.
Pero nada es mejor que cuando compartes tu vida con el hombre que amas… por que será paciente y sabrá entender que esos días son difíciles para ti. Primero porque después de volver a hacer el trabajo que perdiste por la falta de luz estarás lo suficientemente irritada como para buscar quien te la pague y no quien te la hizo… y el primer pendejo que se cruce en tu camino será tu víctima, que normalmente es justo el.
A las dos horas de una discusión absurda y tres cachetadas entenderá tu situación y no le quedara otra que resignarse y acostumbrarse a verte los siguientes días en bata y llorando cual magdalena procurando volverse transparente, a dormir en la sala porque necesitas espacio, a dar la cara en la farmacia para conseguir tus encargos que por cierto tendrán más indicaciones que una dirección en la ciudad de México y cuidadito con no cumplir con la demanda… y por último, a evitar enfrentarse a cualquier pregunta tipo ¿me amas? o ¿crees que soy bonita? Porque indudablemente, conteste lo que conteste, la va a cagar.
Dicen que cuando Adán y Eva cometieron el pecado original, Dios dijo a Eva…”pagaras con tu sangre por haber tentado a Adán”. Ella muy asustada pregunto: “¿Toda Señor?..” A lo que Dios misericordioso respondió… “pues sí, pero no te preocupes que será en cómodas mensualidades”.