
Quién no conoce la ley de Murphy??? Esa que vino a justificar a todos los pesimistas del mundo… sabia reflexión que dice:
“Nada esta tan mal que no pueda empeorar”
La cereza en el pastel de un mal día.
Todo comienza por la mañana. Desde que abres los ojos tienes esa extraña sensación en la panza casi imperceptible que te lo dice. Claro uno nunca escucha hasta que es demasiado tarde; menos cuando volteas a ver al reloj para descubrir que te despertaste faltando 15 minutos a la hora de entrada al trabajo. Te levantas en Utiza!!! Y como de rayo entras a la ducha para bañarte con agua helada porque ni chance de prender el boiler. Con el jabón del cuerpo te lavas el pelo para no perder tiempo y justo cuando te has terminado de enjabonar todita… se acaba el agua. (Esa es la señal que te dice: habla al trabajo y di que estás enferma!!! Aun puedes salvar el día… pero no, uno nunca capta esas señales) Así que el tiempo que te ahorraste en el jabón lo pierdes tratando de buscar la manija del agua (digo, pa confirmar que ya no hay) y como nomas no la encuentras, pues abres los ojos enjabonados…
Ciega y, obvio, de muy mal humor alcanzas la toalla para quitar la espuma y salir corriendo al cuarto. Abres el closet para sacar tu ropa sin percatarte de que tu pie se interpone en el trayecto de la puerta y zaz!!! Te das un llegue justo en el dedo chiquito del pie “ POOOTA MAAA…!!!! PINCHE PUERTA PENDEJA!!!!” (claaaaaro y lo hizo a propósito seguro). Sales de tu departamento cojeando con la pata tamaño papaya, bajas las escaleras aun abrochándote los botones de la blusa, con el pelo tieso, los ojos irritados, comezón en todo tu bello cuerpecito y aun escuchas como truena la espuma que sigue en tus orejas, ósea, ya nada puede ser peor… hasta que llegas a tu auto. (Bien me lo advirtió mi vecino: “si sigues dejando tu coche frente a mi cochera te voy a ponchar las llantas…” Y JUSTO TENIA QUE SER HOY!!!???)
De a brinquitos te avientas dos cuadras para llegar a la parada del camión, camión que por supuesto no llega, mientras dos millones de taxis vacios pasan frente a ti en lo que esperas… hasta que piensas “pues me voy en taxi” (oh, la iluminación misma del pensamiento) y justo cuando se te prende el foco los taxis desaparecen. A las 500 se aparece uno al que le haces la parada, en cuanto se detiene saltas a la parte trasera y cierras la puerta. “Por favor me lleva a Comercial la Bufa” y en eso ves al conductor que, como era de esperarse, es un anciano.
El hombre no sube la velocidad de 30 y se para en todos los amarillos de los semáforos mientras te cuenta emocionado sus anécdotas de cuando luchaba a lado de Emiliano Zapata en la revolución. (Hace 100 años!!!) Tu claro, te contienes de no gritarle: ”muevaseeeee!!!! No me interesan sus historias solo quiero llegar!!!!... pero te limitas a devolverle la sonrisa de mala gana por el retrovisor…
Al fin se detienen en la fachada de tu trabajo y entonces preguntas desencajada “cuanto es?”. El anciano te responde con una gran sonrisa: son $100 pesos… -QUÉEEEEE!!!... PERO CON ESO CUBRO MI CUOTA DE GASOLINA DE TODA LA QUINCENA, NO MANCHE!!! (Y gánale a un viejito… y más a un viejito revolucionario) Con lo poco que te queda de resignación antes de perder por completo la cabeza y con tal de no perder más tiempo en una discusión que no va a llegar a ninguna parte, metes la mano a tu… Y MI BOLSA???? ...Sin bolsa no hay dinero… ni tarjetas, ni llaves, ni nada… (Ahí es justo cuando comienzas a sentir un tic nervioso en tu parpado inferior derecho)
Pobre, con la pata hinchada, el cuerpo cubierto de jabón seco, 20 minutos tarde y con un revolucionario furioso esperando por ti, te enfrentas a tu dolor de cabeza: El portero. (un enano gangoso, acomplejado, agrio y amargado que además, por si fuera poco, le cagas). Mientras te acercas a la puerta piensas que decirle para que no te regrese a casa y no te descuenten el día, pero al llegar no se encuentra (a huevo!!! Primera cosa buena, pasaré desapercibida y por fin tendré un día normal de trabajo).
Llegas a tu oficina, todavía no te sientas en tu escritorio cuando suena tu teléfono. Es el jefe en persona que quiere que te presentes con él.
-“Aceves, llegó tarde!!! Le voy a pedir que se retire y le vamos a descontar el día.
Y le voy a decir una cosa, creo que nadie lo hubiera notado si no es porque su madre lleva hablándole cada 5 minutos desde las 9 de la mañana en punto”. (y todavía te quedas como tarada nomas parpadeando los ojitos…)
Sales de con tu jefe y pasas con una amiga para que te preste dinero porque aun tienes al revolucionario esperando afuera y además necesitas un extra para poder llegar a casa; por ultimo pasas a tu oficina para checar que todo se quede en orden. Apenas entras y suena de nuevo el teléfono: es mamá.
-Llegaste tarde…
-mamá…
-te desvelaste??? Que paso…
-mamá…
- ves??? Si no fueras tan inmadura!!! No…
-MAMÁ!!...
-Que??...
-para que me hablabas???...
-por nada, solo para saludarte y ver como estas, ayer no me hablaste…
“Nada esta tan mal que no pueda empeorar”
La cereza en el pastel de un mal día.
Todo comienza por la mañana. Desde que abres los ojos tienes esa extraña sensación en la panza casi imperceptible que te lo dice. Claro uno nunca escucha hasta que es demasiado tarde; menos cuando volteas a ver al reloj para descubrir que te despertaste faltando 15 minutos a la hora de entrada al trabajo. Te levantas en Utiza!!! Y como de rayo entras a la ducha para bañarte con agua helada porque ni chance de prender el boiler. Con el jabón del cuerpo te lavas el pelo para no perder tiempo y justo cuando te has terminado de enjabonar todita… se acaba el agua. (Esa es la señal que te dice: habla al trabajo y di que estás enferma!!! Aun puedes salvar el día… pero no, uno nunca capta esas señales) Así que el tiempo que te ahorraste en el jabón lo pierdes tratando de buscar la manija del agua (digo, pa confirmar que ya no hay) y como nomas no la encuentras, pues abres los ojos enjabonados…
Ciega y, obvio, de muy mal humor alcanzas la toalla para quitar la espuma y salir corriendo al cuarto. Abres el closet para sacar tu ropa sin percatarte de que tu pie se interpone en el trayecto de la puerta y zaz!!! Te das un llegue justo en el dedo chiquito del pie “ POOOTA MAAA…!!!! PINCHE PUERTA PENDEJA!!!!” (claaaaaro y lo hizo a propósito seguro). Sales de tu departamento cojeando con la pata tamaño papaya, bajas las escaleras aun abrochándote los botones de la blusa, con el pelo tieso, los ojos irritados, comezón en todo tu bello cuerpecito y aun escuchas como truena la espuma que sigue en tus orejas, ósea, ya nada puede ser peor… hasta que llegas a tu auto. (Bien me lo advirtió mi vecino: “si sigues dejando tu coche frente a mi cochera te voy a ponchar las llantas…” Y JUSTO TENIA QUE SER HOY!!!???)
De a brinquitos te avientas dos cuadras para llegar a la parada del camión, camión que por supuesto no llega, mientras dos millones de taxis vacios pasan frente a ti en lo que esperas… hasta que piensas “pues me voy en taxi” (oh, la iluminación misma del pensamiento) y justo cuando se te prende el foco los taxis desaparecen. A las 500 se aparece uno al que le haces la parada, en cuanto se detiene saltas a la parte trasera y cierras la puerta. “Por favor me lleva a Comercial la Bufa” y en eso ves al conductor que, como era de esperarse, es un anciano.
El hombre no sube la velocidad de 30 y se para en todos los amarillos de los semáforos mientras te cuenta emocionado sus anécdotas de cuando luchaba a lado de Emiliano Zapata en la revolución. (Hace 100 años!!!) Tu claro, te contienes de no gritarle: ”muevaseeeee!!!! No me interesan sus historias solo quiero llegar!!!!... pero te limitas a devolverle la sonrisa de mala gana por el retrovisor…
Al fin se detienen en la fachada de tu trabajo y entonces preguntas desencajada “cuanto es?”. El anciano te responde con una gran sonrisa: son $100 pesos… -QUÉEEEEE!!!... PERO CON ESO CUBRO MI CUOTA DE GASOLINA DE TODA LA QUINCENA, NO MANCHE!!! (Y gánale a un viejito… y más a un viejito revolucionario) Con lo poco que te queda de resignación antes de perder por completo la cabeza y con tal de no perder más tiempo en una discusión que no va a llegar a ninguna parte, metes la mano a tu… Y MI BOLSA???? ...Sin bolsa no hay dinero… ni tarjetas, ni llaves, ni nada… (Ahí es justo cuando comienzas a sentir un tic nervioso en tu parpado inferior derecho)
Pobre, con la pata hinchada, el cuerpo cubierto de jabón seco, 20 minutos tarde y con un revolucionario furioso esperando por ti, te enfrentas a tu dolor de cabeza: El portero. (un enano gangoso, acomplejado, agrio y amargado que además, por si fuera poco, le cagas). Mientras te acercas a la puerta piensas que decirle para que no te regrese a casa y no te descuenten el día, pero al llegar no se encuentra (a huevo!!! Primera cosa buena, pasaré desapercibida y por fin tendré un día normal de trabajo).
Llegas a tu oficina, todavía no te sientas en tu escritorio cuando suena tu teléfono. Es el jefe en persona que quiere que te presentes con él.
-“Aceves, llegó tarde!!! Le voy a pedir que se retire y le vamos a descontar el día.
Y le voy a decir una cosa, creo que nadie lo hubiera notado si no es porque su madre lleva hablándole cada 5 minutos desde las 9 de la mañana en punto”. (y todavía te quedas como tarada nomas parpadeando los ojitos…)
Sales de con tu jefe y pasas con una amiga para que te preste dinero porque aun tienes al revolucionario esperando afuera y además necesitas un extra para poder llegar a casa; por ultimo pasas a tu oficina para checar que todo se quede en orden. Apenas entras y suena de nuevo el teléfono: es mamá.
-Llegaste tarde…
-mamá…
-te desvelaste??? Que paso…
-mamá…
- ves??? Si no fueras tan inmadura!!! No…
-MAMÁ!!...
-Que??...
-para que me hablabas???...
-por nada, solo para saludarte y ver como estas, ayer no me hablaste…
-y porque no me hablaste al celular???
-pues si verdad??? no se me ocurrio...
-(AHORA SI ME DA!!!) mamá, me tengo que ir, te hablo mañana si???
-pero… (y en chinga cuelgas el teléfono…si no, la conversación de nada no se acaba nunca)
Con un terrible dolor de cabeza, la piel irritada, los ojos rojos y la pata jodida sales del edificio, no sin antes verle la cara de satisfacción al pinche portero (si animal, tú tampoco me agradas). Llegas a pagarle al taxista que ya no te cobra $100 sino $150 por la espera… la neta ya ni discutes y después de dos horas en el sol de las 12, un camión lleno de gente, empujones y arrepegones por fin llegas a casa… despacito subes las escaleras y abres la puerta (Sip, aprendo de mis lecciones por eso siempre dejo una llave escondida) entras, pendes la luz y no hay, porque ayer no la pagaste (ya ni te sorprendes). Cierras la puerta con llave y también las cortinas para quedar a oscuras. Lo único que tienes en la cabeza es disponerte a invernar el resto de la tarde. Te tiras a la cama, cierras los ojos, te relajas… y piensas en azul, ahhh!!! un mar tan azul que no tiene línea divisoria con el azul del cielo. La arena casi es blanca y en mi mano tengo una piña colada, esto es vida!!!! En eso sale de no sé donde un negrote con pantalón blanco de manta que le queda como a los mismísimos ángeles, Buenísimo el tipo, con una espaldota de campeonato… y brazotes... y pectorales... y lavadero...y se acerca a donde estoy... y se agacha... y acaricia mis piernas... y empieza a subir despacito... y en eso… SUENA EL PUTO CELULAR!!!!!
-Bueno!!!!
-“ hola, te hablamos de credomatic, primero que nada para agradecer tu pago realizado ayer por la tarde, pero lamentablemente el pago mínimo no fue completado, faltaron $2 pesos por lo tanto se efectuará un cobro de $290 pesos más iva por pago tardío… gracias y que pases buena tarde”…
-(AHORA SI ME DA!!!) mamá, me tengo que ir, te hablo mañana si???
-pero… (y en chinga cuelgas el teléfono…si no, la conversación de nada no se acaba nunca)
Con un terrible dolor de cabeza, la piel irritada, los ojos rojos y la pata jodida sales del edificio, no sin antes verle la cara de satisfacción al pinche portero (si animal, tú tampoco me agradas). Llegas a pagarle al taxista que ya no te cobra $100 sino $150 por la espera… la neta ya ni discutes y después de dos horas en el sol de las 12, un camión lleno de gente, empujones y arrepegones por fin llegas a casa… despacito subes las escaleras y abres la puerta (Sip, aprendo de mis lecciones por eso siempre dejo una llave escondida) entras, pendes la luz y no hay, porque ayer no la pagaste (ya ni te sorprendes). Cierras la puerta con llave y también las cortinas para quedar a oscuras. Lo único que tienes en la cabeza es disponerte a invernar el resto de la tarde. Te tiras a la cama, cierras los ojos, te relajas… y piensas en azul, ahhh!!! un mar tan azul que no tiene línea divisoria con el azul del cielo. La arena casi es blanca y en mi mano tengo una piña colada, esto es vida!!!! En eso sale de no sé donde un negrote con pantalón blanco de manta que le queda como a los mismísimos ángeles, Buenísimo el tipo, con una espaldota de campeonato… y brazotes... y pectorales... y lavadero...y se acerca a donde estoy... y se agacha... y acaricia mis piernas... y empieza a subir despacito... y en eso… SUENA EL PUTO CELULAR!!!!!
-Bueno!!!!
-“ hola, te hablamos de credomatic, primero que nada para agradecer tu pago realizado ayer por la tarde, pero lamentablemente el pago mínimo no fue completado, faltaron $2 pesos por lo tanto se efectuará un cobro de $290 pesos más iva por pago tardío… gracias y que pases buena tarde”…
OSEAAAAAA!!!... PINCHE LEY DE MURPHY!!!
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