La verdad no me gusta la gente, no confío en ella. no porque la gente sea mala, es solo que no he tenido muy buenas experiencias, tal vez porque desde muy chiquita siempre sentí rechazo, siempre me sentí diferente, como que no era mi espacio, como que no encajaba... hasta la fecha de hecho.
Tengo qué, 20 años? más o menos, tratando de entender en que estoy mal, experimentando, estudiando, analizando porque no cumplo con las expectativas, y no porque las expectativas me importen, al menos ahora, es solo que, bueno, es imposible dejar de ser yo para que me acepten y como es de la mierda estar donde no te quieren pues bueno... aprendes a arreglártelas sola.
He aprendido mucho de la gente, me gustan los lideres, las personas que se atreven a decir las cosas. Las personas que cumplen objetivos. Pero no solo eso, me gusta descubrir que hay detrás de las personas exitosas, qué pasa con las decisiones que se toman en familia. que respaldo tiene un individuo que es seguro de si mismo... y a lo largo de esta travesía, he ido aprendiendo mucho. Y he conocido a gente increíble. No todo el mundo se queda en mi vida, hay gente maravillosa que no es para mi... pero me enseña y mucho, tanto lo que debo de hacer como lo que no...
Hoy quiero escribir de un niño que me trae de un ala, es una de las almas mas hermosas y enigmáticas que se ha cruzado en mi camino, absolutamente impredecible, tiene la facultad de desbaratarme todos los códigos, y me hace cuestionarme los limites, qué es correcto, qué no y porqué? y entonces, de repente, cosas que me parecían muy importantes ya no me lo parecen tanto y otras que jamas imaginé, le están dando nuevos horizontes a mis pensamientos... y eso es MUY CHIDO!!! .
Así que, con plena autorización del autor, quiero dejar aquí un texto que escribió hoy, que me encantó, porque habla de la madurez desde su realidad. Creo que la madurez no es entrar en esta dinámica donde la rutina y las responsabilidades son la batuta que te rige para alcanzar objetivos que te harán valioso y feliz (según lo dicta el manual de las buenas costumbres.). Para mi, madurar es descubrir que la única forma de encontrar la felicidad es ser congruente con lo que piensas, lo que eres y lo que haces, siéndote fiel a ti mismo por encima de lo política o socialmente correcto, Respetando tus derechos y los derechos e los demás. Si logras eso, siempre vas a ser feliz.
Cuando enfrentas tu realidad a la de otros, te das cuenta que no es tan diferente como piensas, todos vamos por la vida buscando descubrir quienes somos.
"El pinche Perro opina"
"Tengo que ir totalmente en contra de las cosas, y voy a ser tan femenina y jotear lo más que pueda y ser tan gay, y de hecho al hacer eso, acabé siendo mucho más feliz como persona..." - Alaska Thunderfuck.
"Ser gay es lo más increíble que me ha pasado. Es el mejor regalo que he recibido en la vida" - Bob the Drag Queen.
"...y me di cuenta que no tenía por qué ser ese gay y atractivo en la sociedad, sólo tenía que ser ¡yo!" - Courtney Act.
Un vídeo que en lo personal me latió un chingo por abordar la otra cara de la moneda. Es interesante observar cómo coexiste la homofobia, transfobia y otro tipo de acciones discriminatorias dentro y entre los miembros de la comunidad LGBTQ; bombardeada por estereotipos pendejos.
Al parecer no es suficiente el simple hecho de salir del clóset, que para unos llega a ser uno de los mayores desafíos; pienso que el mayor desafío es el tener que lidiar con ofensas y especulaciones de tu comportamiento en base a tu apariencia. Todos hemos llegado a pensar algo similar: "qué jota es éste cabrón", "me cagan los vatos afeminados", "me dan miedo los vatos que se visten de vieja", "pinche joto, se cree bien machito pero es súper pasiva", etc., etc., ETC.
¿Qué acaso no se puede coexistir la feminidad y la masculinidad en un equilibrio armonioso y sin prejuicios? Es extraño, pues antes para mí eran un elogio frases como: "No mames, no pareces puto", "¿Neta te gustan los vatos?, pero si te gusta el metal" "Qué perro que no pertenezcas al estereotipo del joto amanerado"; y me ofendían cuestiones en las que se cuestionaba mi hombría: "Uh, yo ya sabía. Se te nota", "solo es de conocerte y en 5 minutos te das cuenta que te gusta el pito", "uhm, qué decepción. Tan macho que te ves" y podría seguir extendiendo este párrafo, pero aquí le corto.
Por un par de años, me causaban un poco de conflicto estos comentarios, pues sentía que el ser varonil y parecer un mata-putos me asegurarían un sexapil tremendo, siendo un gay atractivo para la sociedad y la comunidad, pero más pasaban los años y me daba cuenta de la fachada que se iba construyendo poco a poco, no negando mi masculinidad, sino mi feminidad... mis jotadas.
¿Por qué un joto no puede jotear y un heterosexual sí? ¿Por qué que un joto sea amanerado está tan mal visto?
Un día estaba con un amigo tragando y éste entró a Netflix para eligir "algo qué ver" mientras tragabamos. De repente vi un icono que captó mi atención... "Rupaul's Drag Race", de pronto recordé que pasaban ese show de travestis en VH1, recordando un chingo a Tatianna porque le hacía bullying a un compa diciéndole que se parecía a ella. En fin, el chiste fue que pusimos el reality y a partir de ahí... algo comenzó a moverme el tapete. A lo largo del reality, se presentan situaciones donde los concursantes exponen su vida y vivencias, aunque comunes dentro de la comunidad, variaban por el simple hecho de no solamente ser homosexuales, sino también ser "drags". Rupaul's Drag Race es muy entretenido pero a mí me ha cultivado y me ha hecho cambiar mi manera de pensar sobre cuestiones de mi persona y sobre el cómo es el respeto hacia y en la comunidad.
Desde este instante, algo hizo click en mí y comencé a jotear todo lo que no joteé en 10 años desde que acepté mi homosexualidad y salí del clóset. Mi conflicto quedó aliviado; quedó dentro del armario, mi masculinidad abrazo mi feminidad y ahora soy este pinche perro jotísimo que escribe estos renglones retorcidos. Al principio muchos sí se sacaban de pedo diciendo: "Cada día eres más gay", "Oye estás joteando mucho" o "Ahora sí se te nota", a lo que respondo: "Estoy enamorado del chingón equilibrio que tengo entre mi masculinidad y mi feminidad. Así siempre he sido, solamente ahora lo acepto y no me da pena mostrarles cómo soy".
Creo que lo que radica en que haya respeto hacia y dentro de la comunidad, es el mismo respeto. ¿Cómo exigimos respeto si no sabemos respetar a nuestros hermanos que comparten la mismas exclusión y discriminación que uno? Nunca habrá respeto hacia nosotros si nosotros no comenzamos a respetar a todos: heterosexuales, bisexuales, transgéneros, drags, travestis, homosexuales, maricones, amanerados, tapados, etc.
La diversidad, la identidad y la sexualidad es tan basta que no es justo tener que discriminar a alguien que no le gusta lo mismo que a ti.
Me despido que ya hace hambre. Besitos en el pedorro a todos 💜
Gracias Robert, gente como tu hace que el mundo sea un lugar mejor.
Dentro de mis posibilidades y mis facultades te amo con todo mi 💚
