
Creo que tendría unos 11 años cuando vi el primer capítulo y me enganche de volada, dudo mucho que alguien de mi generación no lo haya hecho. No era solo a cerca de un niño común y corriente con dudas y cambios en su adolescencia, era la historia narrada de un hombre viendo en perspectiva su vida y las cosas que la definieron. Recuerdo muchas veces haber oído decir a mi papa lo mucho que se identificaba, yo misma lo hacía, y más porque casi al mismo tiempo vivía las cosas de un modo muy parecido y de algún modo también crecí a la par de los personajes. Ayer accidentalmente me tope con un viejo capitulo y descubrí que sigue moviendo mis puntos más sensibles ya no como la niña sino como la adulta en perspectiva… vi hacia atrás de mi, con mis amigos en su mayoría casados o con hijos, mi familia lejos, sin mi papa mucho antes de que muriera, y yo lejos en un país buscando, Dios sabe qué demonios…. Descubriendo tantas carencias todos los días, tantos errores.
Que ganas tengo de recuperar a la niña, de hacerla sentir diferente, de darle una mejor perspectiva, ahí estaban las herramientas solo que nadie las vio… como quisiera abrazar a la Pily del pasado con todas mis fuerzas y decirle no eres tonta, no eres mala niña, no eres burra, no eres gorda y no eres fea… no tienes una “p” de pendeja… Yo te amo, asi tal y como eres y mereces ese amor por el simple hecho de ser tú.
No voy a permitir que nadie agreda tu integridad, tu identidad y tu autoestima por pretender vivir en su zona de confort, y no es cuestión de dinero o de status social, eso no lo enseña la escuela ni viene dentro de las cajas de cereal. Simplemente era cuestión de amor, cuando amas proteges, cuando no pues dañas… y no puedo permitir más daño, es mi obligación luchar por esa pequeñita que creció sola, llena de miedo y sintiéndose lo peor del mundo sin derecho a nada para que al final la historia tenga un final feliz.
