miércoles, 21 de diciembre de 2011

LOS AÑOS MARAVILLOSOS



Creo que tendría unos 11 años cuando vi el primer capítulo y me enganche de volada, dudo mucho que alguien de mi generación no lo haya hecho. No era solo a cerca de un niño común y corriente con dudas y cambios en su adolescencia, era la historia narrada de un hombre viendo en perspectiva su vida y las cosas que la definieron. Recuerdo muchas veces haber oído decir a mi papa lo mucho que se identificaba, yo misma lo hacía, y más porque casi al mismo tiempo vivía las cosas de un modo muy parecido y de algún modo también crecí a la par de los personajes. Ayer accidentalmente me tope con un viejo capitulo y descubrí que sigue moviendo mis puntos más sensibles ya no como la niña sino como la adulta en perspectiva… vi hacia atrás de mi, con mis amigos en su mayoría casados o con hijos, mi familia lejos, sin mi papa mucho antes de que muriera, y yo lejos en un país buscando, Dios sabe qué demonios…. Descubriendo tantas carencias todos los días, tantos errores.
Que ganas tengo de recuperar a la niña, de hacerla sentir diferente, de darle una mejor perspectiva, ahí estaban las herramientas solo que nadie las vio… como quisiera abrazar a la Pily del pasado con todas mis fuerzas y decirle no eres tonta, no eres mala niña, no eres burra, no eres gorda y no eres fea… no tienes una “p” de pendeja… Yo te amo, asi tal y como eres y mereces ese amor por el simple hecho de ser tú.
No voy a permitir que nadie agreda tu integridad, tu identidad y tu autoestima por pretender vivir en su zona de confort, y no es cuestión de dinero o de status social, eso no lo enseña la escuela ni viene dentro de las cajas de cereal. Simplemente era cuestión de amor, cuando amas proteges, cuando no pues dañas… y no puedo permitir más daño, es mi obligación luchar por esa pequeñita que creció sola, llena de miedo y sintiéndose lo peor del mundo sin derecho a nada para que al final la historia tenga un final feliz.

domingo, 18 de diciembre de 2011

THE NUTCRACKER



Hoy conocí Down town. Me sentí Carrie Bradshaw recorriendo las avenidas de la gran manzana, claro que Charlotte no es la gran manzana y yo definitivamente no traigo un extraño tutu rozado con un leotardo rosa translucido y luces encendidas. Pero aun así me sentía soñada…
Me invitaron al ballet a ver la obra del cascanueces típica para estas fechas. Además con la compañía oficial de danza de Charlotte y la filarmónica… todo un evento, y definitivamente no me quedo duda, los gringos saben hacerle al teatro (a todo tipo de teatro!!!) Estuvo fenomenal. Mientras escuchaba la música de Tchaikovsky me fui sumergiendo en mis recuerdos llevándome a una época diferente en un lugar lejano…
A pesar de la gripa, Marcela mi hermana, tenía una obra muy especial esa noche. Eran épocas decembrinas y su grupo de teatro escolar se presentaba en el auditorio Lázaro Cárdenas con su magna obra “Cada cosa en su lugar”. Iban a ser los teloneros para la presentación del cascanueces que preparaba la escuela de ballet local En donde también tenían una pequeña participación como los papas de clara y los invitados en general. Los actores principales eran mi hermana y mi viejo amigo Isaac Piña. Los dos tenían una gracia fantástica y hacían un dueto estupendo. Pero no contaban con que mi hermana no tenia voz esa noche, a Isaac se le pusieron los nervios de punta y ya quería sacar el tequila tras bambalinas para agarrar valor y de paso aclararle la garganta a mi hermana a quien terminaron poniéndole un enorme micrófono colgado del pescuezo, como esos que se ponen los curas para dar misa.
Llego el momento y el telón se abrió para dejarnos ver una habitación tirada, con trapos revueltos por todos lados y una andadera a medio camino, en eso salió mi hermana con tubos, una bata y pantuflas de garrita, su personaje era una esposa fodonga que se preparaba para la cena que tendría en casa con el jefe de su marido y su esposa, pero era tan desordenada y distraída que no sabía dónde tenía la cabeza. En eso un misterioso ladrón entro a su casa con pistola en mano, dispuesto a todo por permanecer oculto de la policía que lo perseguía de cerca (ese era el buen Isaac, vestido todo de negro con sus zapatos café que siempre traía consigo y su greñotota) y bueno después de lidiar con una señora fodonga poco cooperativa, con una coqueta repartidora de tintorería, con una vecina sorda, un portero joto y un vendedor tartamudo, decide entregarse el mismo a la policía y salir huyendo del lugar sin percatarse que en medio del escenario se encontraba la andadera y si, el pobre rodo por el piso del escenario antes de poder desaparecer de escena. Fue como la cereza del pastel.
Cuando algo externo me transporta a esos recuerdos como ayer, me doy cuenta de cuánto añoro a mis amigos y cuanto extraño a mis hermanas y a mi gente y dentro de las cosas buenas que trae la aventura de conocer lugares lejanos, también lleva en el fondo una soledad un tanto triste, hasta que descubra a las personas que permanecerán en mis recuerdos de esto en el futuro… mientras tanto, felices fiestas a todos, los que están lejos y los que están cerca… todos están en mi pensamiento y en algún lugar de mis recuerdos…
Isaac te quiero mucho, eres otra persona especial en mi vida… estoy segura que algún día podre tenerte frente a mí otra vez para seguir dándote lata jejeje y vayamos a tragar tacos de la esquina.