
Los cambios, ese pequeño nada que transforma todo el futuro de las cosas, la herramienta de trabajo del señor destino que mas me cuesta superar, la necesidad básica imperativa que evita que nos volvamos locos, naturaleza nada más.
En que se ha convertido mi vida? Silencio y tristeza acumuladas, unas ojeras de perro que casi me piso y ese sentimiento de vacío en el pecho que provoca dolor, un dolor agudo y opaco que hace eco en lo más profundo de mi espíritu, te levantas en la mañana sin ganas para recibir las primeras jetas de desapruebo de a gratis, si soy un dolor, y tienen que gritarme para que logre abrir los ojos y salir de la cama, quien quiere abrir los ojos en la mañana chingado, si yo solo quiero seguir ausente del mundo, de la conciencia, de mi misma… -puta, ya voy ya voy, ya me levante carajo!!! Me enfrento al espejo para descubrir cual marchita estoy y para variar no hay mucho que hacer por mi hoy, caso perdido. Salgo de mi casa y camino rumbo a la rutina diaria…”maldita sea, otra vez olvide mis ganas de vivir bajo la almohada…”
Han pasado semanas, mis decisiones siguen siendo las peores y ese dolor en el pecho se vuelve cada día más agudo y constante, además harta estoy de seguir cargando la máscara de “soy feliz” que pesa tanto, chale estoy enojada conmigo, estoy enojada con mi vida… quisiera salir a desquitarme con el mundo y de paso pegarme un tiro…
-perdón no quise gritarte, es que estaba con algunas cosas en la cabeza… no, por favor no te ofendas conmigo te juro que fue sin querer, se que tus intenciones eran buenas pero yo estaba pensando en otras cosas… chale no te enojes… ah si??? Pos empútate pues, a mi me vale!!!...
No, no me vale, me duele un chingo pero me callo el hocico que al fin y al cabo es lo mejor que sé hacer, porque chingados soy yo quien siempre crea el conflicto? Qué demonios hace que mi naturaleza sea un problema… juro que no entiendo pero estoy harta, eso es definitivo, no paso un día más… es hora del cambio, necesito un cambio, un destierro voluntario que duele mucho y me aterra pero es necesario. Esta vez me enfrento a mí misma, a mis capacidades, a mis criterios, y a mis logros, es hora de dejar de buscar pretextos en otros, me aterra el reto, le temo al cambio pero esta hecho, el destino esta de mi lado y todo se ha dado de la mejor manera superando pequeños obstáculos, increíble el apoyo de aquellos de quienes no creí encontrarlo y más increíble aun de aquellos que nunca me han dejado abajo… creo que se disipa el dolor en el pecho, hay presión, mucha presión pero estoy llena de esperanza, el camino es largo y no es fácil… ya llego la mudanza…
En que se ha convertido mi vida? Silencio y tristeza acumuladas, unas ojeras de perro que casi me piso y ese sentimiento de vacío en el pecho que provoca dolor, un dolor agudo y opaco que hace eco en lo más profundo de mi espíritu, te levantas en la mañana sin ganas para recibir las primeras jetas de desapruebo de a gratis, si soy un dolor, y tienen que gritarme para que logre abrir los ojos y salir de la cama, quien quiere abrir los ojos en la mañana chingado, si yo solo quiero seguir ausente del mundo, de la conciencia, de mi misma… -puta, ya voy ya voy, ya me levante carajo!!! Me enfrento al espejo para descubrir cual marchita estoy y para variar no hay mucho que hacer por mi hoy, caso perdido. Salgo de mi casa y camino rumbo a la rutina diaria…”maldita sea, otra vez olvide mis ganas de vivir bajo la almohada…”
Han pasado semanas, mis decisiones siguen siendo las peores y ese dolor en el pecho se vuelve cada día más agudo y constante, además harta estoy de seguir cargando la máscara de “soy feliz” que pesa tanto, chale estoy enojada conmigo, estoy enojada con mi vida… quisiera salir a desquitarme con el mundo y de paso pegarme un tiro…
-perdón no quise gritarte, es que estaba con algunas cosas en la cabeza… no, por favor no te ofendas conmigo te juro que fue sin querer, se que tus intenciones eran buenas pero yo estaba pensando en otras cosas… chale no te enojes… ah si??? Pos empútate pues, a mi me vale!!!...
No, no me vale, me duele un chingo pero me callo el hocico que al fin y al cabo es lo mejor que sé hacer, porque chingados soy yo quien siempre crea el conflicto? Qué demonios hace que mi naturaleza sea un problema… juro que no entiendo pero estoy harta, eso es definitivo, no paso un día más… es hora del cambio, necesito un cambio, un destierro voluntario que duele mucho y me aterra pero es necesario. Esta vez me enfrento a mí misma, a mis capacidades, a mis criterios, y a mis logros, es hora de dejar de buscar pretextos en otros, me aterra el reto, le temo al cambio pero esta hecho, el destino esta de mi lado y todo se ha dado de la mejor manera superando pequeños obstáculos, increíble el apoyo de aquellos de quienes no creí encontrarlo y más increíble aun de aquellos que nunca me han dejado abajo… creo que se disipa el dolor en el pecho, hay presión, mucha presión pero estoy llena de esperanza, el camino es largo y no es fácil… ya llego la mudanza…