martes, 20 de enero de 2009

EL VALOR POR SI MISMO


Alguna vez te viste la película de “El violín rojo”? Bueno pues en breve reseña la película se sitúa en tiempo actual mientras se lleva a cabo una subasta de violines de gran importancia. Cada violín es valioso por si mismo pero todos los presentes están a la expectativa de uno solo, el violín rojo… de tal forma que conforme va llevándose a cabo la subasta te vas involucrando en el historial del violín, desde su creación, las personalidades que intervinieron en el y los momentos históricos, situaciones y sucesos que lo marcaron, de tal manera que al final de la película entiendes cual es la importancia real del objeto. Esa película se me quedo muy grabada, tal vez por el entorno en el que estaba en ese momento ya que fue mi único semestre en la escuela de conservación y restauración (ECRO) que la verdad logró cambiar en mucho mi enfoque sobre la vida y el ser humano porque restaurar va mas allá que solo pegar algo que se rompe para que siga siendo bonito o funcional, es conservar su esencia y mantenerla autentica para que sea apreciada en generaciones futuras.
Porque es tan necesario para el hombre mantener vivo el pasado? Supongo que es porque reafirma nuestra propia existencia, porque es muy fácil divagar en la ambigüedad del ser, es decir nos cuesta consolidarnos, más simple que eso, ni siquiera sabemos que somos y que finalidad tenemos o porque existimos y tenemos siglos justificando sin llegar a una definición, analizamos nuestro entorno y circunstancias para crear nuestro espacio en la vida y así descubrimos que somos tan frágiles y tan volátiles como los objetos que nos representan por eso los conservamos como vestigios de nosotros mismos aunque ya no existamos mas…

A mis treinta años todas estas interrogantes me taladran la cabeza. No a un nivel universal tampoco pretendo descubrir el hilo negro, digo si las grandes personalidades del mundo no lo han logrado quien chingados soy yo para hacerlo, suficiente tengo con mi propia crisis existencial y la verdad solo busco desahogarme un poco porque para variar respuestas no tengo pero sigo pensando… tal vez sería bueno levantar toda mi cantidad de pedacitos sueltos, con hisopo y mucha baba limpiar cada uno para quitarles toda la sal y residuos acumulados que tanto daño me han hecho por tanto tiempo (ya ves que dicen que no hay nada mejor que una buena limpieza enzimática). Hay que hacerlo con determinación pero también con mucho cariño y delicadeza, que aunque parezca un simple pedazo de barro puede decir mucho de mí en su superficie limpia y no queremos que por un descuido brusco se pierda. Tal vez al final podamos descubrir colores y hasta texturas que antes no se veían… así será más fácil formar la figura, cada pedazo debe embonar a la perfección sin bordes ni chuecuras, la verdad eso es cuestión de paciencia… también el irlos pegando con algún adhesivo que no dañe la materia y sea fácil de remover en caso de un error. Lo sé, hay pedazos faltantes que dejan huecos horribles… tal vez esos pedazos no puedan recuperarse nunca pero eso también es parte de mi historia, son perdidas que modificaran por siempre lo que pude haber sido en un principio y que no seré jamás o visto con un enfoque un poco más positivo hacen de mi lo que soy… es lo mismo. Habrá que rellenar el espacio con un material distinto que muestre el lugar de la pérdida, un poco de reintegración de color y listo, esa seria yo jejeje... la verdad es que quiero regresar a la escuela buaaaaaaaa!!!!!...